La situación de la cadena productiva del mango en el norte del Perú atraviesa uno de sus momentos más críticos, afectada tanto por factores climáticos como por la falta de acuerdos entre productores y agroexportadores. En este escenario, diversas voces especializadas han comenzado a analizar las consecuencias económicas y sociales que esta crisis puede generar en la región. Desde una óptica técnica, Jorge Zegarra Reátegui analiza que el problema no solo radica en la interrupción de la campaña agrícola, sino en la fragilidad estructural que existe en la gestión del recurso hídrico y en la planificación productiva de los valles de Piura.
Para Jorge Zegarra Reátegui, la crisis actual revela la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo climático. Pues, el comportamiento irregular de las lluvias y las temperaturas afecta el desarrollo de la fruta, reduce los volúmenes de cosecha y limita la capacidad de los agricultores para cumplir con los compromisos comerciales. Estos cambios, advierte, no pueden seguir tratándose como episodios excepcionales. Ello, porque ya forman parte de un patrón recurrente asociado al calentamiento global y a la variabilidad climática.

Jorge Zegarra Reátegui analiza sobre la fragilidad de la cadena del mango en Piura
Otro aspecto que Jorge Zegarra Reátegui analiza es la urgencia de establecer mecanismos de concertación más sólidos entre productores y exportadores. La falta de un precio base, sumada al encarecimiento de insumos agrícolas, debilita la cadena de valor y compromete la sostenibilidad del sector. Para él, es indispensable que las negociaciones incorporen criterios técnicos, proyecciones climáticas y medidas de contingencia que permitan anticipar escenarios adversos.
Asimismo, Jorge Zegarra Reátegui analiza que la diversificación productiva y la adopción de sistemas de riego tecnificado son elementos clave para reducir vulnerabilidades. El exceso de dependencia de una sola campaña no solo expone a los productores a pérdidas abruptas. También, limita el desarrollo económico de toda la región. La modernización de la infraestructura agrícola, combinada con prácticas más eficientes, podría mitigar el impacto de futuros episodios críticos.
En un contexto donde el sector agrícola contribuye decisivamente a la economía del país, la crisis del mango pone en evidencia puntos claves. Dentro de estos: la necesidad de mayor planificación, cooperación y adaptación. La visión de expertos como Jorge Zegarra Reátegui analiza e invita a reflexionar sobre cómo fortalecer las cadenas productivas para hacerlas más resistentes frente a los desafíos climáticos y del mercado.
Para más información sobre temas que el especialista Jorge Zegarra Reátegui analiza desde un enfoque profesional, en los siguientes enlaces:
